Hace poco leia un artículo de la sección de Cultura de El Pais llamado “¿Wilco quien?” que hablaba de las contradicciones de nuestra juventud respecto a su relación con eso que llamamos “Mùsica”, a raiz de un estudio realizado por alguna universidad.

El artículo contaba que si bien los jóvenes españoles actuales consideran que la música es algo importante en sus vidas (55%), y van a conciertos (83%), la mayoría desconocen a grupos famosos como Depeche Mode o Radiohead, y sin embargo todos conocen a Rihanna y David Guetta.
Y si ya hablamos de los que compran discos… (un triste 1,3%)

El estudio del que hablaba dicho artículo habia utilizado como público objetivo a jóvenes universitarios de entre 17 y 25 años. Las gerneraciones que vienen por detras de nosotros (o de mí al menos), por tanto pierden el gusto por la música y al final la convierten simplemente en algo que está ahí, escuchan lo que les dan mascaditos desde radiofórmulas y disqueras, y pierden las ganas de profundizar en algo que para ellos es inmediato, no tiene nada por detrás, es lo que suena en el momento.

Reflexionando sobre esto, lo sorprendente es que alguien se sorprenda. En la sociedad española, pensemos el uso que se da de la música a nivel masivo: Operación Triunfo (o como convertirte en estrella de la música de la noche a la mañana sin tener ni idea) o La Voz (lo mismo pero más molón)

mydynamiteY en estos casos ¿a que se le da importancia? ¿a la buena formación musical? ¿o a la fama inmediata? ¿Hacemos que la gente valore la música o que valore la “carrera” musical como un paso directo al famoseo?

Por tanto… ¿Como esperamos que una juventud con esos valores que se fomentan en nuestra sociedad muestre interés por la música? Para ellos es algo rápido, facil e inmediato. Pero los que nos dedicamos a la música en cualquiera de sus facetas, desde músico a promotor, desde periodista a coleccionista, sabemos que es un mundo que exige trabajo, dedicación, estudio y profundidad. ¿Como le vendes eso a la generación del “lo quiero ya y gratis”?

Es paradójico que hace años habian discos inencontrables en nuestro país, pero un coleccionista o fan de los de verdad se dejaban la vida en conseguirlo. Hoy en día, en cambio, tenemos todo al alcance de un clic (lo cual es maravilloso) y la gente ni siquiera hace el esfuerzo en indagar, conocer o aprender…

El desprecio que se le tiene a la música como cultura en nuestro país es terrible. El músico no es un currante, es un vividor. La formación musical en los colegios es irrisoria. El apoyo a la música que no sea la de las grandes discográficas es inexistente. Los grandes medios dan voz a quien les paga y los pequeños tienen todas las puertas cerradas.

Y para rematar el recochineo, el llamado “Día de la Música”, que en otros paises bien cercanos es una auténtica celebración, con conciertos gratuitos, la gente tocando por las calles, etc, aquí se reduce a un evento comercial de una marca de cervezas, de precio prohibitivo en la que solo tocan los grupos modernitos de moda que tienen ya habitualmente el apoyo de los medios. Y lo de tocar en la calle ya ni digamos… los músicos callejeros son considerados delincuentes en la mayoría de capitales de provincia de este estado “democrático”.

Por tanto la única música que suena es la que tiene el apoyo del dinero y los medios, y lo peor es que nos intentan vender que eso “es lo que le gusta a la gente”… Por tanto, estamos generando una juventud que no aprecia la música, que solo la consume sin darle importancia, sin preocuparse de donde viene, como se hace, etc…

Ya sé que me ha quedado un texto un tanto amargo, pero siempre queda un resquicio a la esperanza: Ayer estuve en un concierto, un grupo australiano llamado My Dynamite, unos chavales de veintipocos años, que han sacado un disco cojonudo y se han lanzado a la aventura de darlo a conocer por todos los rincones del planeta. Miércoles, en Madrid, se dejaron la piel sobre un escenario ante unas 40 personas y a mi se me puso el vello de punta escuchándoles y viendoles. ¿Cuantos grupos en España tienen el valor para hacer eso mismo? ¿Cuantos tienen los medios? ¿Cuantos aman la música lo suficiente? Hagamos lo posible para que tambien puedan hacerlo…

Más Fuentes: PlayGround Magazine

Categories: Filosofadas

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